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¿Cómo se fabrica una barrica de vino? Del bosque a la bodega

Cómo se fabrica una barrica de vino

¿Cómo se fabrica una barrica de vino? Del bosque a la bodega

Una barrica parece sencilla: madera, aros metálicos y una forma curva que reconocemos al instante. Pero fabricar una buena barrica exige años de práctica, precisión y fuego.

Antes de contener vino, esa madera ha sido árbol, después tronco, más tarde duelas secándose al aire libre y, finalmente, una pieza construida casi como un puzle. Y lo más interesante es que cada decisión que se toma durante el proceso de fabricación puede cambiar después la relación de la barrica con el vino.

Todo empieza mucho antes de la tonelería

El primer paso no ocurre en un taller, sino en el bosque.

Aunque existen barricas fabricadas con distintas maderas, el roble es la más utilizada en la crianza de vinos. Su estructura permite fabricar recipientes resistentes y, al mismo tiempo, suficientemente porosos como para favorecer una evolución lenta del vino.

Pero no vale cualquier árbol ni cualquier parte del tronco, en función de dónde esté plantado el árbol (por ejemplo, la altitud), la madera tiene unas características concretas de grano, densidad y rectitud. Una vez seleccionada, se transforma en piezas alargadas llamadas duelas, que serán las que formen las paredes de la futura barrica.

En el caso del roble francés, la madera suele hendirse siguiendo la dirección natural de sus fibras. Así se respeta mejor su estructura y se favorece la estanqueidad del recipiente.

Cómo se fabrica una barrica de vino

El tiempo, el ingrediente invisible

Cómo se fabrica una barrica de vino

La madera recién cortada tiene demasiada humedad y todavía no está preparada para estar en contacto con el vino. Por eso las duelas se apilan al aire libre y permanecen expuestas a la lluvia, el viento, el sol y los cambios de temperatura durante meses o incluso años. Este periodo se conoce como secado o maduración de la madera.

Durante este tiempo, la madera no solo pierde humedad: también se producen cambios en su composición que suavizan determinados compuestos y modifican su futuro comportamiento en el vino.

Según la tonelería y el estilo buscado, el secado natural puede prolongarse durante dos, tres años o incluso más. Así que cuando una barrica nueva llega a una bodega, su historia ya empezó bastante tiempo atrás.

Un puzle sin pegamento

Llegados a este punto, te estarás preguntando cómo esta madera toma la forma de una barrica. Una de las cosas más sorprendentes de estos recipientes es que las duelas no se pegan unas con otras. Se cortan y perfilan con tanta precisión que, cuando se colocan unas junto a otras y se aprietan mediante los aros metálicos, forman una estructura prácticamente estanca.

¿Y cómo se logra curvarlas? Con paciencia, humedad y calor. Al principio, las duelas se colocan verticalmente formando una especie de abanico abierto. La parte interior se calienta sobre un brasero mientras la madera se humedece. El calor hace que sus fibras sean más flexibles y permite ir acercando progresivamente los extremos.

Poco a poco, aquello que parecía un abanico termina adquiriendo la característica silueta redondeada de una barrica. Cada maestro tonelero tiene sus trucos y su estilo a la hora de crear una barrica, un oficio que, por otro lado, está en peligro de extinción. 

 

Cómo se fabrica una barrica de vino

Es un proceso muy visual y a la vez delicado: demasiada tensión puede romper una duela, poco calor puede dificultar el curvado, y un exceso de temperatura puede afectar a la madera más de lo deseado.

El tostado: mucho más que dar sabor a la madera

Cómo se fabrica una barrica de vino

Una vez formada la barrica, su interior continúa expuesto al fuego. Esta fase se conoce como tostado.

La intensidad del fuego, la temperatura y el tiempo transforman determinados componentes de la madera. Como resultado, durante la crianza pueden aparecer diferentes perfiles aromáticos: especias, tostados, frutos secos, vainilla, ahumados…

Por eso existen diferentes grados de tostado —ligero, medio, medio plus…—, y las tonelerías trabajan con combinaciones muy precisas de temperaturas y tiempos para conseguir estos perfiles. De hecho, un tostado ligero de una tonelería concreta, puede corresponder al tostado medio de otra, por eso es primordial trabajar codo con codo con las tonelerías, probar, catar… hasta conseguir las barricas más apropiadas para un determinado vino, parcela o uva. 

Preparada para viajar a bodega

Una vez curvado y tostado el cuerpo, todavía quedan dos grandes aberturas: los fondos, fabricados también con piezas de madera ensambladas. El tonelero prepara una ranura en ambos extremos de la barrica para encajarlos y coloca los aros definitivos. A veces, los fondos son de maderas diferentes (por ejemplo, acacia) y se tuestan o no. La variedad es amplísima. 

Después, la barrica se lija por el exterior y se abre el orificio por el que posteriormente se llenará y vaciará, para comprobar su estanqueidad. Solo tras superar estos controles, la barrica está lista para viajar hasta la bodega.

Comienza su nueva historia

Cuando la barrica entra en contacto con el vino, se convierte en una herramienta enológica. Su efecto depende de varios factores: si es nueva o usada, su tamaño y el tiempo de crianza.

En Bodegas Virtus contamos con más de 400 barricas de roble francés de diferentes procedencias, edades y tostados. Trabajamos con distintas tonelerías y realizamos pruebas para encontrar la combinación más adecuada para cada vino, porque su función no es imponer sabor, sino acompañar y favorecer su evolución.

La próxima vez que descubras una barrica en nuestra bodega, recuerda que su historia empezó años antes de recibir una sola gota de vino: en un bosque, con la selección de un árbol, y después en una tonelería, entre meses de secado, precisión, fuego y mucho trabajo artesanal. Porque fabricar una barrica consiste precisamente en eso: preparar la madera para que, cuando llegue el momento, pueda acompañar al vino sin quitarle protagonismo.

Si vienes a visitarnos a Bodegas Virtus tendrás la oportunidad de probar vino directamente de una barrica y entender cómo interactúa el afinamiento en barrica y el vino. 

Cómo se fabrica una barrica de vino