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Qué ver en Peñafiel y la Ribera del Duero: una ruta inolvidable a menos de 2 horas de Madrid

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Qué ver en Peñafiel y la Ribera del Duero: Una ruta inolvidable a menos de 2 horas de Madrid

Para irte de escapada no necesitas grandes preparativos. A veces, solo es necesario alejarse un poco de Madrid, tomar dirección norte y observar el cambio de paisaje: ver de nuevo la meseta, los campos amarillos de cereal, los viñedos, los pueblos de piedra y esa luz acogedora de la Ribera del Duero que te conquista y te hace sentir como en casa. En menos de dos horas, Peñafiel aparece en el horizonte con su castillo —alargado, imposible de ignorar— como guía a la Ribera del Duero.

Si estás pensando en visitar la zona, aquí tienes una ruta que combina historia, patrimonio, gastronomía y vino, con una parada de enoturismo en la Ribera de Duero que merece la pena

Qué ver en Peñafiel: los 5 imprescindibles de la villa

Peñafiel es un sitio perfecto para recorrerlo a pie. ¿Qué tiene que no tienen otros pueblos de la Ribera? Es difícil de explicar del todo, pero su historia te invita a detenerte en cada rincón, te hace viajar a tiempo remotos, a la época medieval. Allí, el vino es más que una actividad económica: es paisaje, es gastronomía, bodegas enterradas bajo nuestros pies y fiestas populares.

1.El Castillo de Peñafiel y el Museo Provincial del Vino.

El Castillo de Peñafiel es el gran icono del municipio. No solo está situado en un cerro, haciéndolo visible desde cualquier orientación, sino que tiene una silueta alargada que lo hace inconfundible.

Su construcción comenzó en el siglo X, aunque su aspecto actual es fruto de las reformas realizadas entre los siglos XIX y XV. En 1917 fue declarado Monumento Nacional y hoy alberga el Museo Provincial del Vino.

La visita al castillo nos brinda dos miradas: la histórica, ligada a la defensa del territorio, y la enológica, centrada en la cultura del vino en Castilla y León. Dos razones de peso por las que Peñafiel se ha convertido en referencia para quienes quieren conocer más sobre la Ribera del Duero.

2.Plaza del Coso: arquitectura popular y tradición viva

A los pies del castillo se abre esta plaza singular, declarada Bien de Interés Cultural en 1999. No es una plaza mayor al uso, sino un recinto de origen medieval ligado a los festejos taurinos, con una planta peculiar y balcones de madera inconfundibles.  Durante las Fiestas de Nuestra Señora y San Roque, en agosto, recupera su función tradicional, pero en cualquier época del año merece una visita —y una foto, inevitablemente.

3.La Torre del Reloj, memoria antigua de Peñafiel

La Torre del Reloj es uno de los vestigios más antiguos de Peñafiel. Dedica unos minutos a observarla mientras paseas por el casco histórico, es lo que se conserva de la antigua iglesia de San Esteban y hoy en día se ha convertido en un punto de referencia visual.

4.Convento de San Pablo: una joya gótico-mudéjar

Cerca de la Plaza del Coso se encuentra el Convento de San Pablo, otro de los tesoros del patrimonio de Peñafiel. Se levantó en 1324 sobre el antiguo alcázar de Alfonso X El Sabio por orden del infante Don Juan Manuel, con la intención de que fuese su lugar de descanso eterno. En la capilla, de estilo plateresco con reminiscencias góticas, se encuentran sus restos. Una visita interesante para los que disfrutan de la historia, el arte, la arquitectura y la memoria local.

5.Ruta de las bodegas subterráneas: el patrimonio bajo tierra

Peñafiel también se descubre por el subsuelo. Bajo el casco histórico se extiende un entramado de bodegas subterráneas excavadas durante siglos para elaborar y conservar el vino. Muchas de ellas forman parte del paisaje urbano gracias a sus zarceras, esos respiraderos o chimeneas que asoman sobre las laderas.

Recorrer estas bodegas ayuda a comprender la relación tan profunda del territorio con la cultura vitivinícola. Antes de las grandes bodegas, ya existía una forma popular de elaborar vino vinculada a hacer comunidad. 

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Qué hacer cerca de Peñafiel: enoturismo de autor a 6 minutos

Después de visitar el castillo, pasear por la Plaza del Coso y detenerte en los rincones del casco histórico, te recomendamos completar tu ruta con una visita privada a Bodegas Virtus. A solo 6 minutos en coche, en Aldeyuso, dentro del corazón vallisoletano de la Ribera del Duero.

Aquí, el enoturismo se vive de forma diferente, tendrás una bodega solo para ti y los tuyos. Las visitas de Bodegas Virtus se realizan siempre en formato privado, para que cada recorrido pueda adaptarse al ritmo y a los intereses de cada uno de los visitantes que llegan a la bodega. Es una propuesta con una atención personalizada, adaptada también a los conocimientos sobre los que parte cada visitante. 

Seguro que has visto en nuestras redes sociales y etiquetas de Virtus un gran caballo verde; esto se debe a que varios miembros de la familia son jinetes de salto de renombre y al llegar a la bodega, lo primero que llama la atención es un gran caballo verde en la entrada. No es solo decoración, es una seña de identidad y, de hecho, uno de los rincones más fotografiados por los visitantes.

Cuándo visitar Peñafiel: fechas destacadas

Te preguntarás que ver en Peñafiel según el mes. Pero cualquier época del año es buena para visitar Peñafiel, pero cada estación ofrece una experiencia distinta. En primavera, el viñedo despierta y el paisaje se llena de colores verdes, muy frescos. En verano, los días largos invitan a combinar patrimonio, gastronomía y visitas a bodegas (también las subterráneas buscando el fresquito). En otoño, la vendimia marca el ritmo y comienzan los dorados y naranjas de las hojas en el viñedo. Y en invierno, la calma del paisaje te permite disfrutar de la desconexión máxima y de una gastronomía muy propicia para esta época del año

Agosto y las Fiestas de Nuestra Señora y San Roque

Uno de los momentos más especiales para visitar Peñafiel es el mes de agosto, durante las Fiestas de Nuestra Señora y San Roque, que se celebran del 14 al 18. Uno de los momentos más reconocidos es el Chúndara, un pasacalles multitudinario que recorre las calles al ritmo de la música mientras los vecinos lanzan agua desde los balcones.

Eso sí, si quieres visitar la zona en agosto, conviene planificar tu escapada con antelación. Agosto es un mes de mucha actividad turística en Peñafiel y la disponibilidad puede ser más limitada.

Cómo completar tu experiencia: comer y dormir

Si no sólo estas buscando que ver en Peñafiel, sino una verdadera ruta por Peñafiel, esta no estaría completa sin sentarse a la mesa y es que la gastronomía de la zona tiene un protagonista: el lechazo asado. Pero también merece la pena dejar espacio para quesos, embutidos, panes y cocina castellana de temporada, como la micología otoñal. 

Para los que quieren alargar la escapada, Peñafiel y su entorno ofrecen alojamientos rurales, hoteles con encanto y propuestas vinculadas al mundo del vino. La propia web de turismo de Peñafiel recoge algunos de ellos. Nosotros te recomendamos AZZ Peñafiel Las Claras.

Peñafiel reúne muchos de los elementos que hacen especial a la Ribera del Duero: historia, paisaje, vino, gastronomía… Pero la diferencia está en cómo se vive cada plan. Visitar el castillo, caminar por la Plaza del Coso o entrar en una bodega como Bodegas Virtus permite acercarse a la zona de una manera más auténtica. ¿Te vienes? Te ayudaremos a planificar tu viaje si lo necesitas.