El vino era habitual encontrarlo en muchos clásicos del cine, como el champagne que bebía James Bond o el sherry que ofrece Clark Gable en ‘Lo que el viento se llevó’.
Y aprovechando que la Seminci pasa por Valladolid, vamos a repasar algunas películas donde el vino, los viñedos o la cultura vitivinícola ha sido protagonista o han sido elemento indispensable para desarrollar la trama.
Dividiremos nuestra particular muestra cinematográfica en varias secciones: películas vitivinícolas, documentales, el vino y el viñedo como actores secundarios y series.
Amistad, amor, desamor, familia, historias reales… mezcladas con el sector del vino. Muchas están disponibles en la infinidad de plataformas digitales y serán fáciles de encontrar.
Así que si eres una amante del cine y del vino, olvida las palomitas y descorcha un vino de Bodegas Virtus para disfrutar de alguna de nuestras propuestas, que sí son vinos de película.
Películas vitivinícolas

Sidewyas (Entre copas, en español). La historia de dos amigos que deciden pasar las últimas horas de soltero de uno de ellos en viñedos californianos de Santa Bárbara. No tienen mucho en común, ni siquiera el gusto por el vino: uno se conforma con una merlot sencilla y el otro busca la mejor la pinot noir.
Barolo Boys cuenta la historia de un grupo de amigos que revolucionaron el mundo del vino, creando la denominación de origen Barolo que hace 30 años era totalmente desconocido hasta donde es su zona de producción, en la comarca de las Langhe.
Bottle Shock o Guerra de vinos, una comedia basada en hechos reales. Parte del “Juicio de ParíS”, celebrado en 1976, donde un grupo de profesionales del sector del vino concluyeron que los vinos californianos tenían más calidad que algunos de los mejores vinos elaborados en Francia. Y en esta película, un británico que regenta una tienda de vinos en París viaja al valle de Napa, en California, para comprobar de primera mano que es así. Y allí comienza una guerra con el dueño de la supuesta gran bodega estadounidense que consiguió superar a un vino francés y en Francia.
El camino del vino cuenta la historia de un reconocido sumiller que se preparaba para asistir al evento de Masters of Food and Wine y pierde totalmente el gusto, su famoso paladar. Para recuperarlo, va pidiendo consejos a grandes referentes del mundo del vino para terminar recorriendo pueblos y viñedos intentando activar su paladar con grandes vinos de Mendoza, Argentina, región donde se celebra el gran encuentro vitivinícola mundial. Un viaje que, finalmente, le hace volver a conectar con su origen y recordar que su mundo real está alejado del glamour de los grandes.

Todas estas películas, que son vinos de películas, te recomendamos acompañarlas de El Sueco 2020 porque es un vino muy sedoso, con fruta muy presente y de trago largo. Ideal para disfrutar de buenas historias.
Documentales
Son varios los documentales dedicados al mundo del vino. Uno de ellos es Somm o la trilogía o saga que se compone de Somm, Somm: into the bottle y Somm III. El primero cuenta cómo se preparan cuatro jóvenes aspirantes para lograr pertenecer a la prestigiosa Court of Masters Sommeliers. Horas de cata y estudio conociendo a diferentes elaboradores del Viejo y Nuevo Mundo.
La segunda permite al espectador ver cómo se abren botellas exclusivas de vinos muy famosos, de las que quedan menos de diez en el mundo. Y en la tercera tratan de recrear el Juicio de París que comentamos unas líneas atrás, catando a ciegas seis pinot noir de diferentes puntos del globo.

Red Obsession cuenta cómo China se convierte en el principal cliente de los vinos de Burdeos y cómo esta región francesa se ve incapaz de satisfacer su demanda.
WineMasters: El vino más caro del mundo, narra la historia de Loïc Pasquet y sus Liber Pater, los vinos más caros del mundo, que fue condenado a prisión por incumplimiento de las prácticas agrícolas y normas de Burdeos.
En Mondovino se recorren tres continentes a través de la visión de Jonathan Nossiter, sumiller, consultor y escritor de vinos, quien muestra todo el proceso del vino desde su producción hasta su consumo, pasando por la distribución.
Blood into wine responde a quién, cómo, cuándo y por qué se implanta la industria vinícola en el Green Valley de Arizona.
A life in wine cuenta la vida del sumiller con más reconocimientos de la historia del vino: Gérard Basset.
En Our Blood Is Wine se explora la historia y el renacer de las tradiciones vitivinícolas de Georgia, con más 8.000 años de antigüedad, mostrando de dónde viene el vino.

Cualquiera de estos documentales requiere de un vino complejo, de final largo, que inviste a tomarlo con tranquilidad y que se pueda disfrutar de principio a fin. Y ese es Virtus Gran Reserva 2018.
El vino y el viñedo como actores secundarios
El vino, el viñedo, una tienda de vinos… diferentes elementos del mundo vitivinícola pueden protagonizar una película, pero también puede ser un secundario, una localización, pueden marcar el carácter de un personaje o ser el detonante de la trama.
Como en Tal para cual, donde una mujer emprende en la importación de vinos y viaja a Australia con el fin de negociar con una bodega y surge el amor.
En Vino y Guerra, la elaboración del vino sirve para contar la del Líbano.
En Sangre y vino, el protagonista regenta una importadora de vinos con clientes muy selectos de Miami, lo que le permite perpetrar un robo.

Entre vinos, el flechazo es más que posible como en Cata de vinos.
Hasta Alfred Hitchcock en Encadenados, con su incesante estilo inquietante, juega con el misterio empleando botellas de vino que guardan algo más.
Una botella también Lo mismo ocurre, pero en modo comedia, en El año del cometa.
Y el romanticismo que suscitan los viñedos, los convierte en el lugar idóneo para que surjja el amor, como en Un paseo por las nubes, o cambie la vida del protagonista, como en Un buen año o en Bajo el sol de la Toscana. Puede incluso generar conflictos familiares por herencias, lo que ocurre en El viñedo que nos une, o de pareja como en Verano en el viñedo.
En España se han grabado pocas películas relacionadas con el vino. Una de ellas es El verano que vivimos. Un homenaje a los vinos de Jerez a través de una historia de amor y a caballo entre la actualidad y los años 50.
Series de vinos de películas
Y si eres más de series, te recomendamos dos: Las gotas de Dios, una producción franco-japonesa, una adaptación al manga sobre vinos más leído en el mundo y que se titula igual.
Y La templanza, basada en la novela de María Dueñas, que transcurre entre México, Londres y Jerez, durante la segunda mitad del siglo XIX, cuando los vinos de Jerez colonizaban el mercado londinense.
Para estas dos últimas secciones de vinos de películas, te recomendamos El Sueco Albillo Mayor 2022 porque es un vino con una elaboración romántica y tradicional y con una variedad que siempre ha estado ahí, con un papel secundario, aportando a los vinos tintos y claretes, y ya tiene su papel protagonista. Y, sobre todo, que engancha como las series y este tipo de argumentos cinematográficos.
